jueves, junio 23, 2005

Cómo Formar Delincuentes

En primer lugar deseo pedirte disculpas porque llevo unos días muy ajetreados de trabajo y me ha sido imposible pararme un rato a escribir. Gracias de todas formas porque sé que estás ahí. El artículo que se publica hoy no es mío, pero me pareció de gran interés por las pautas tan simples pero aplastantes que se esconden detrás de cada una de sus líneas.

Se trata de un decálogo escrito por la Policía de Washington tras realizar estudios basados en su abundante experiencia en la delincuencia juvenil. No tiene desperdicio, espero que te sea útil, lo he sacado de la revista "Autogestión".

¿Cómo Formar Delincuentes?

1. Comience desde la infancia dando a su hijo todo lo que le pida. Así crecerá convencido de que el mundo entero le pertenece.


2. No le dé ninguna educación espiritual. Espere que alcance la mayoría de edad para que pueda decidir libremente.


3. Cuando diga palabrotas, ríaselas. Esto le animará a hacer más cosas "graciosas".


4. No le reprenda nunca ni le diga está mal algo de lo que hace. Podría crearle complejos de culpabilidad.


5. Recoja todo lo que él deja tirado: libros, zapatos, ropa, juguetes,... Hágaselo todo, así se acostumbrará a cargar la responsabilidad sobre los demás.


6. Déjele leer todo lo que caiga en sus manos. Cuide de que sus platos, cubiertos y vasos estén esterilizados, pero deje que su mente se llene de basura.


7. Dispute y riña a menudo con su cónyuge en presencia del niño. Así no se sorprenderá ni le dolerá demasiado el día en que la familia quede destrozada para siempre.


8. Dele todo el dinero que quiera gastar, no vaya a sospechar que para disponer de dinero es necesario trabajar.


9. Satisfaga todos sus deseos, apetitos, comodidades y placeres. El sacrificio y la austeridad podría producirle frustraciones.


10. Póngase de su parte en cualquier conflicto que tenga con sus profesores, vecinos, etc. Piense que todos ellos tienen prejuicios contra su hijo y que de verdad quieren fastidiarle.


Te invito a que reflexiones sobre estas palabras y nos envíes tus comentarios.

Gracias.

lunes, junio 20, 2005

¿Fin de Curso?


Durante esta semana, los diferentes centros educativos de nuestro país clausurarán el actual curso académico. Después de nueve meses de clases, exámenes, actividades, proyectos, etc... el ciclo 2004-2005, comienza a echar, aunque sea parcialmente (por eso de los exámenes de Septiembre que vuelven a algunos institutos), el telón que da paso al verano.

Me planteo lo de fin de curso o no, porque creo que está muy extendida la cultura de se acabaron las clases y ahora llegan dos meses de “inactividad intelectual”. Ahora es tiempo de playa, para quien pueda, tiempo de “aguantar a los niños en casa”, de “sálvese quien pueda”..... esta dejadez se impone con frecuencia como algo natural.

Este artículo es una invitación a la reflexión, a la importancia que tiene desde mi punto de vista la organización del tiempo libre, y qué es y cómo organizarnos el ocio. Es obvio que no vamos a someter a niños y adolescentes al ritmo y rutina académica también en verano, pero ¡ojo¡ también creo que es bueno que estos dos meses nos ofrezcan la oportunidad de hacer nuevas acciones organizadas que nos permitan aprender o reforzar determinados hábitos.

Creo que es bueno y necesario, no olvidar por completo lo estudiado durante el año, al menos, aquello que consideramos más elemental; un repaso diario de actividades puede ser muy beneficioso, tanto por lo que repasamos como por el hábito que se crea. Existen varias destrezas básicas de las que cada vez más los profesores se “quejan” porque no se consiguen: aprendizaje de las operaciones básicas de cálculo, una escritura sin faltas de ortografía, correcta lectura y lectura comprensiva, etc... A veces, cuando no disponemos de tiempo o de un profesor particular para poder profundizar más en otros contenidos, las propuestas de destrezas anteriores siempre vienen muy bien, ya que en su consecución están la obtención posterior de objetivos más específicos. Además, no necesitan de una planificación excesiva y sus beneficios pueden ser muy positivos ya que se trata de destrezas elementales.

Por eso es por lo que me planteo lo de “¿fin de curso?”; quizás es una buena época para ser inteligentes y no olvidar aquello que durante nueve meses hemos aprendido. Además, creo que es un buen momento para el desarrollo de otros hábitos fundamentados en acciones de la vida cotidiana que nos sirven para tener un contacto con el “mundo real”; puede ser un buen tiempo para el desarrollo de otras responsabilidades, por ejemplo, un tiempo diario para ordenar nuestra habitación, o aprender a limpiarla, para ayudar en tareas domésticas, etc... para comenzar a hacer esas cosas que dentro de no mucho tiempo tocará a nuestros hijos realizar y que sobre todo puede ayudarles no sólo a la adquisición de unas habilidades concretas, sino a saber valorar el trabajo de otras personas que hasta ahora les es ajeno.

Por supuesto, no quiero parecer un “sieso” y que este planteamiento sea para “fastidiar” a los niños, pero creo que un poco de organización en las muchas horas que tienen para los escolares los días del verano es muy saludable. No hablo de otras actividades más lúdicas porque doy por hecho que se entiende igualmente que este es un tiempo en el que éstas están muy presentes.

Si quieres, puedes participar y explicarnos tu propuesta de verano.

Gracias.

viernes, junio 17, 2005

Javier Escajedo habla sobre los Valores

Una vez más, Javier Escajedo participa en este blog, exponiendo su punto de vista sobre el tema que venimos tratando últimamente: Los valores. Desde aquí te mostramos el agradecimiento por tus palabras.
"Los valores en la educación son omnipresentes, explícita o implícitamente siempre están ahí, siempre han estado y estarán por su naturaleza consustancial al acto educativo y mas allá de lo puramente instructivo. Cuando un joven habla de “ser legal” está viviendo y formándose en valores, cuando un profesor apela a su eterno esto está “bien” o “mal” referido a la conducta de sus alumnos está formando en valores a la vez que viviéndolos. Estas situaciones son tan comunes en clase que se hacen imperceptibles y, en cambio, son el eje troncal de la formación en valores o de los valores en los entornos escolares, sobre todo cuando nos movemos en los medios infantiles y adolescentes.
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Hablar de valores tiene un problema, puede derivar fácilmente en un discurso moralista. La moral “oficial” y ese conjunto de ambiguas “normalidades” que usted cita, ciertamente no son buenas compañeras de viaje en este caso. Señala usted en su artículo un aspecto crucial a mi entender en lo que respecta al tratamiento de los valores; la reflexión en torno a ellos apela constantemente a una toma de posiciones personal e íntima ya que, creo, únicamente un acto de introspección valida la postura personal que mantengamos sobre los valores. Este tipo de actos personales e íntimos rara vez afloran en el discurso, rara vez impregnan este tipo de debates… quizás se presientan en esos pesados silencios, esas inquietantes molestias o el “ha pasado un ángel” según dicho popular.
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El aprendizaje indirecto de los niños, el currículo oculto en todo acto educativo, la atenta observación que hace un niño de su maestro cuando éste NO se dirige a él, lo implícito mas allá de lo explícito… tienen que ver mucho, en mi opinión, con la educación en valores. Esta realidad, vital y social en la especie humana, es difícilmente controlable. En ella no solo educamos, también nos educamos. En la escuela y en el hogar, en nuestros trabajos y entornos sociales… en nuestra forma de vida.
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Podemos y debemos hablar y debatir en torno a los valores, recordarlos y razonarlos, recomendarlos, aconsejarlos… etc. pero quiero destacar la gran importancia que tiene la constante observación del entorno que todos practicamos a diario, también nuestros alumnos, recordando los “chirridos” aludidos en mi comentario anterior. Esto implica autocrítica, análisis de estilos de vida, prácticas sociales, realidades sociopolíticas. En la foto que publico en mi comentario anterior (la puse en mi blog al presentar allí mi comentario anterior), los resplandores del “consumo” no están allá (estamos aquí) al igual que la oscuridad de la “indigencia” no está aquí (están allá). Esto referido al reparto de la riqueza; otro tanto cabe decir de otras cuestiones relacionadas, directa o indirectamente con las normas, la disciplina, la violencia. Los jóvenes son sensibles al compromiso de quién les habla, sobre todo cuando se compromete. "
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Javier Escajedo Arrese – InterPeques –
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Saludos

jueves, junio 16, 2005

La Responsabilidad

Trataba ayer el tema de la educación en valores, y cómo en un curso que había impartido hacía pocas fechas, uno de esos valores más requeridos y considerados importantes por los asistentes era el de la responsabilidad.

Particularmente, también yo lo creo. Creo que como padre, profesor o educador, es muy importante enseñar patrones de responsabilidad correctos. Aunque igual se preguntan ¿qué es eso de patrones de responsabilidad correctos?. Pues muy sencillo, nos sentimos o no responsables de los acontecimientos en la medida en la que “escurrimos” o no “escurrimos el bulto” como decimos coloquialmente. Un niño que ve que sus padres con frecuencia culpan a otros de circunstancias que no dependen de esos “otros”, probablemente adquirirá un patrón de responsabilidad externo, es decir, los problemas vienen de “fuera”, las cosas son así, y por tanto nada puedo hacer para evitarlo. Como comprenderán, cuando hablamos del valor de la responsabilidad, hablamos justamente del ser coherente con lo que hago, digo o pienso, en la medida en que achaque a factores externos situaciones que tienen que ver conmigo, no estoy demostrando una actitud responsable.

Desde un punto de vista algo más técnico, pero tratando el mismo caso, esto es lo que se conoce como las atribuciones. Los atribuciones no son otra cosa que el “cómo relaciono los hechos con sus causas”. Estamos muy acostumbrados a atribuir externamente, el famoso ejemplo del examen aprobado o suspendido nos da una idea. Cuando aprobamos solemos hablar en primera persona “he aprobado”, sin embargo, cuando suspendemos, es muy habitual hablar en tercera persona “me han suspendido” (el profesor o la profesora que me tienen “manía”, o ha puesto un examen muy difícil, o la tiene tomada con mi clase, o..... etc... “me ha suspendido”), cuando en realidad muchas veces depende de nosotros dicho suspenso (no he estudiado suficientemente, o me quedé en blanco...).

A menudo, y casi de una forma inconsciente, buscamos fuera las causas de hechos que en realidad están en nosotros mismos, por lo que no nos sentimos responsables de situaciones en las que sí que tendríamos mucho más que decir. Por eso considero que para fomentar el valor de la responsabilidad, primero es necesario que cambiemos o al menos reflexionemos sobre cómo atribuimos.

Gracias por estar ahí.

miércoles, junio 15, 2005

Hablando de Valores...

Del anterior artículo de Javier Escajedo, extraigo unas líneas que me parecen muy significativas en la actualidad: "Hemos ido substituyendo viejas normativas y valores por otras nuevas, pero no podemos decir que hayamos obtenido respuestas satisfactorias en lo que a disciplina, violencia, autoridad, convivencia, etc. se refiere. Así entra en liza una nueva expresión de algo no ya viejo en educación, sino consustancial a la misma; la educación en valores. Creo que estamos en un momento de “impás”, hemos derribado viejos ídolos ( el mas fuerte, el mejor preparado, obediencia ciega… etc.) y no sabemos muy bien qué poner en su lugar."

La educación en valores o de los valores es probablemente una de las claves de tantos y tantos conflictos educativos. Hace pocas fechas tuve la oportunidad de impartir un curso de educación en valores a más de cuarenta profesionales del sector socio educativo. Puedo decir, de entre otras muchas cosas, que cuando se imparte un curso de estas características, se tiene la sensación de estar haciendo algo distinto al resto de cursos que he dado a lo largo de mi carrera.

Es obvio que como formador de este curso, siempre uno mismo es el responsable último del devenir de esa acción formativa, sin embargo, impartir un curso de educación en valores supone,
se quiera o no, tocar una fibra del participante que va más allá de sus conocimientos técnicos, motivo por el cual a veces acaban tratándose temas que si no fuera por la propia naturaleza del curso podrían considerarse como personales o más íntimos. Invito a todas las personas que alguna vez hayan sido ponentes en un curso parecido, que expresen su opinión.

También, como formador, antes de dar este curso, me propuse no permitir que el mismo se convirtiera en una terapia de grupo ni nada parecido, creo que se puede hablar de los valores desde la implicación personal, pero sin tener que llegar a otros extremos. No deja de sorprenderte cómo el alumnado, según los temas que se toquen demanda más y más, a costa incluso de tocar esos niveles de intimidad que a veces te ponen entre la espada y la pared.

Resaltaba las líneas de Javier Escajedo porque me parecen de gran acierto; como comenta, se han derribado viejos ídolos, viejas formas de hacer y pensar, con sus consecuentes actuaciones y consecuencias, y sin embargo, haciendo un rápido balance entre padres, profesores, y otros profesionales, nadie sabe muy bien qué está pasando o cómo se podrían encauzar determinados problemas sociales que conviven con nosotros con aparente normalidad, pero como me gusta decir, a menudo tras la normalidad se esconden las mayores falacias. Por ejemplo, y sin ánimo alguno de resultar moralista (que ya cada uno es mayorcito), es "normal" encontrar en las calles de nuestras ciudades, sobre todo, los fines de semana, cientos de adolescentes que consumen grandes cantidades de alcohol en ese fenómeno conocido como el "botellón" o "botellona", y sin embargo, por más normal que parezca, a mi criterio se trata de una situación muy preocupante, ya que se están gestando cientos de futuros alcoholicos. Eso de que lo "normal" es bueno o es lo correcto, como comprenderán, al menos desde mi humilde punto de vista es más que discutible.
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Vivimos rodeados de tantas "normalidades" y las cuestionamos tan poco que así nos va muchas veces. En el curso que les vengo comentando, propuse a mis alumnos que elaborasen un listado, un decálogo concretamente, en el que en orden de mayor a menor importancia, expusieran qué valores consideraban que debían trabajarse más, tanto en la familia como en la escuela, es decir, no traté los valores como algo diferenciado, como si en un entorno debieran practicarse unos y en el otro el resto. El curso lo dí en dos sesiones por lo que un día veinte alumnos respondieron a este decálogo de una forma, y al día siguiente los otros veinte, sin conocer el resultado del día anterior, expusieron el suyo.
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Les digo cuáles fueron los comunes a ambos grupos:
  • La Justicia e Igualdad
  • La Responsabilidad
  • El Respeto
  • La Confianza y Seguridad
  • La Comunicación

No voy a entrar a discutir si son estrictamente valores o no, es decir, no tengo interés en entrar en tecnicismos sobre si con rigor, los expuestos, se consideran o no valores, me interesan las ideas que hay detrás de cada uno de ellos.

En los próximos artículos hablaremos de ellos. Una vez más te invito que a que participes y envíes tu opinión o tus artículos.

Muchas gracias por estar ahí.

martes, junio 14, 2005

Javier Escajedo responde...

Hemos recibido, y digo “hemos” porque somos ya una pequeña comunidad creciente de lectores, un más que interesante artículo de Javier Escajedo Arrese de InterPeques . Hace referencia al escrito “¿Por qué llamarlo Bullying cuando se quiere decir Acoso Escolar?” que publiqué en este blog hace unos días. Desde aquí quiero agradecer a Javier Escajedo su interés y generosidad al dedicarnos estas palabras. Insisto en que el artículo es muy interesante, lo publico íntegramente.
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“¿Por qué llamarlo Bullying cuando se quiere decir Acoso Escolar?... me temo que porque nos expresamos ante aquellos temas que los medios de comunicación ponen en nuestras vidas desde su dinámica y participando de esa dinámica, lo cual, en sí mismo, no me parece el mejor enfoque educativo. He aquí una curiosa conversación entre profesores; uno le dice a otro “ preocupante actualidad la del bulliying … “, ante lo cual yo pregunto “ ¿ qué significa “bulling” en inglés ? “ , dado el correspondiente silencio en la respuesta, media un tercero, quizás de los de inglés, aclarando que “bully” es un término inglés que hace referencia al matón, chulo o abusón. ¿ Dónde está lo nuevo ??? pregunté… – lo nuevo está en el tratamiento informativo y la influencia que ejercen los medios de comunicación masivos en las sociedades actuales.
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Son viejos los problemas que en los medios educativos plantean las situaciones de violencia y de disciplina, ambas relacionadas con la autoridad y normativa precisas en todo grupo humano organizado.
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Antes la autoridad en los centros educativos era más externa, mas indiscutible, mas impuesta. Tenía sus ventajas y desventajas, a la vez que respondía desde el ámbito educativo a unas pautas de conducta, valores, usos y costumbres entonces dominantes en el medio social. Hoy, este entorno social, consagra otro tipo de valores; la democracia, el diálogo, la colaboración, la participación.
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Así fuimos derivando en el mundo educativo del enfoque individual del trabajo escolar al enfoque colectivo y colaborativo, de la disciplina externa al alumno hacia aquella que nace desde su interior en consonancia con la aceptación que dicho alumno hace de la autoridad dada su comprensión favorable de la misma mostrando respeto por aquello que acepta meritorio en la autoridad de su profesor, por ejemplo, también padre, madre, ordenanza o cualquier otro tipo de instructor o instrucción que tantas formas adoptan en cualquier grupo humano organizado y socializado.
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Hemos ido substituyendo viejas normativas y valores por otras nuevas, pero no podemos decir que hayamos obtenido respuestas satisfactorias en lo que a disciplina, violencia, autoridad, convivencia, etc. se refiere. Así entra en liza una nueva expresión de algo no ya viejo en educación, sino consustancial a la misma; la educación en valores. Creo que estamos en un momento de “impás”, hemos derribado viejos ídolos ( el mas fuerte, el mejor preparado, obediencia ciega… etc.) y no sabemos muy bien qué poner en su lugar. Así podemos encontrarnos con agentes de la autoridad que se alejan de situaciones callejeras de conflicto (no tenemos órdenes, está el hijo de, no es conveniente… etc.); con profesores que rehuyen intervenir en las rencillas de patio de recreo por temor a salir mal parados y madres que recomiendan a su hijo el también viejo “si te pegan, pega”.
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En las familias son frecuentes padres que practican cierta inhibición en el uso de la autoridad delegando en las escuelas algo que, si es algo es de todos, la educación. En los centros educativos el profesorado se siente temeroso ante la censura y rechazo de sus iniciativas que percibe con demasiada frecuencia (te voy a denunciar, en la calle está tu coche, sé donde vives… etc.). En los medios de comunicación las situaciones de violencia “venden” tanto desde la ficción como desde la realidad y la distancia entre el mensaje “autorizado” (político, educador, religioso, militar… etc.) y la práctica diaria no pasa desapercibida a nadie, incluidos nuestros alumnos/as.
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¿Es así nuestra realidad social en su totalidad?. Claro que no, y quizás sea esta una de las fuentes del problema. Propongo reflexionar sobre estos puntos:
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/ Vivimos una sociedad que se presenta como dialogante y comprensiva pero que practica la competitividad y el encumbramiento de los mejores en todos los medios de producción, formación y comunicación.
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/ Los impulsos egoístas y agresivos forman parte de la naturaleza humana y su canalización social y cultural es confusa ante determinadas prácticas; es un ejecutivo con garra… - debemos defender nuestros intereses, nuestras raíces, nuestro bienestar, nuestro, nuestro, nuestro… - lo importante son los resultados… etc.
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/ La escuela es un reflejo “y un instrumento” del medio social en que se desenvuelve. Esta expresión es común en los medios educativos aunque suele suprimirse lo que va entre comillas.
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/ No podemos destacar en la historia de la humanidad, épocas antiguas, modernas o contemporáneas que carezcan absolutamente de conflictos armados en algún lugar de nuestro entorno próximo o lejano, hoy ya global.
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/ La división social en clases (pobreza_riqueza – cultura_ignorancia – consumo_necesidad – abundancia_indigencia – etc… ) halla una casi perfecta correlación entre unos y otros centros educativos, reproduciéndose escolarmente esquemas clasistas sociales clásicos, de forma paralela a la ya vieja dinámica Norte_Sur.
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/ Hoy, los medios laborales no atienden necesidades (trabajo juvenil) que desde un enfoque educativo abordan los centros educativos. El aprendiz del antiguo taller mecánico era un trabajador, hoy es un alumno en un centro educativo relacionado con la formación profesional.Creo que estos puntos correlacionan con el tema de la violencia en las aulas, la disciplina académica y la autoridad docente. Ante ellos, todavía las preguntas son mayores que las respuestas, al menos para mí”.
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Javier Escajedo Arrese – InterPeques –

lunes, junio 13, 2005

Blogs y Webs Educativas

Observo con alegría que cada vez son más los profesionales de la educación que se acercan a las tecnologías de la información, y fundamentalmente a la red, para hacer extensivas sus experiencias, formas de pensar, estilos docentes, etc...
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Desde que la red es red, siempre ha habido gente inquieta dispuesta a compartir algo de sí para los demás. El post de hoy no tiene otro fin que agradecer a todas estas personas el afán de comunicación y el ánimo de participar experiencias a todos los que nos acercamos a internet como un medio de información.
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Cada vez más, los blogs y webs de contenidos educativos aparecen como una parcela propia de la red. Recuerdo que cuando estudiaba la carrera había un profesor que no se cansaba de repetir: "el problema de la educación es que todo el mundo escribe sobre ella". Obviamente, no comparto este pensamiento, más bien diría que la riqueza de la educación es que todos educamos y somos educados a lo largo de nuestra vida, ¿cómo no escribir u opinar sobre algo así?
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Por todo ello, gracias a las miles de personas que utilizan las nuevas tecnologías como ese medio de expresión que nos enriquece a quienes nos acercamos con ánimo de aprender. También decía un proverbio que no hay nada peor que intentar enseñar algo a alguien que no está dispuesto a aprender. Bueno pues partimos con la ventaja que este medio nos ofrece acceder a los contenidos que querenos cuando queremos. Por todo ello, a tí que estás leyendo ahora estas líneas te invito a que participes, hagas algún comentario o sugieras temas que te interesen porque así, hasta el día de hoy miles de webs y cientos de blogs educativos están emergiendo con gran éxito, el éxito de compartir.
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Gracias.

viernes, junio 10, 2005

Uniforme sí, Uniforme no

Hace pocos días me llegaba una circular del instituto invitándome a participar en un "referendum" sobre si deberían los alumnos vestir uniforme para el próximo curso.
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Cual no fue mi sorpresa, cuando al asistir a dicha votación, uno de los cargos directivos del centro convencía a una madre para que votase a favor del uniforme dándole como argumento "electoral" que si hoy las niñas iban vestidas de tal o cual manera. Les aseguro que si hubiera tenido hipo lo hubiese perdido en ese momento. La madre le comentaba a dicho profesor del instituto que estaba bien por lo de las marcas, por eso de "evitar" comparaciones odiosas que dicen que unos pueden más que otros. Sin embargo, el profesor le restaba importancia argumentándole que lo de las marcas estaba bien, pero que lo importante era que las niñas fueran bien vestidas y no "como ahora" van, con "cuatro trapos".
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Desde mi humilde punto de vista, puedo decir para empezar que lo de las marcas de prendas me parece bastante demagógico, y para seguir que encuentro aún en la enseñanza de hoy discursos moralizadores y represivos que me dejan como dicen por mi tierra "a dos velas". Sólo diré que creo que no podemos educar a los niños y adolescentes de manera "aséptica", como si vivieran en una burbuja de cristal.....no vaya a ser que se "corrompan" y se nos vuelvan "depresivos". Creo que si un centro decide llevar uniforme tiene que dar unos buenos argumentos y debe contrastar los pros y los contras, pero en ningún momento utilzar un discurso soterrado y represor de hace ya muchos años.
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Agradecería opiniones al respecto, ya que creo que es un tema de esos de los de "toda la vida" del que podemos opinar de muchas formas.
Gracias.

jueves, junio 09, 2005

Vamos de Paseo.....

Ya sé que no es posible, o tal vez sí..... desde hace tiempo vengo dándole vueltas a un sistema educativo que creo que sería estupendo, que favorecería tanto la adquisición de conocimientos altamente significativos, así como una cultura espacial, histórica y global, muy aconsejables. Y por supuesto, algo tan importante como inherente al término de educación: los valores.

Bueno, el planteamiento es sencillo, imagínese las ventajas que tendría estudiar, por ejemplo en el instituto, durante una parte del año académico, y dedicar el resto del curso a viajar. Sí, como lo oye. Organizar un sistema de intercambios de manera que todos los años, alumnos, todos los alumnos, y no sólo los más "pudientes" tuvieran ocasión de residir fuera de su país por unos meses. De esta manera, tal vez antes de comenzar la universisad, un alumno podría haber realizado entre 3 a 6 viajes de estudio durante su formación, con lo que ello conlleva.

Creo que sería una estupenda forma como exponía al principio de incentivar los conocimientos, de tener una cultura mucho más amplificada por "vivida". Proporcionaría a los alumnos tener unos valores mucho más aperturistas, entenderíamos y respetaríamos mucho más ideas que de otra forma nos parecen absurdas y las rechazamos, probablemente fueramos intelectualmente más solidarios y dejaríamos de mirarnos tanto al "ombligo".

Sé que estarán pensando que esto es imposible, que cómo se va a poder hacer algo así; en realidad todo es cuestión de estudiar un sistema que lo permita; pienso que encontraríamos más barreras mentales que logísticas. En realidad esto de lo que les hablo no es nuevo, desde hace siglos, la gente pudiente siempre realizaba viajes de estudio a otros países para aprender en el sentido más amplio del término. Hoy día, tenemos los intercambios, pero todavía es una manera poco sistematizada para poder realizar estos viajes.

Así que por qué no, lanzo la idea, si algún lector quiere añadir comentarios a la misma puede hacerlo. Le invito a que entre todos dibujemos un sistema educativo que crea pueda mejorar no sólo el mivel de conocimientos de nuestros alumnos, sino también, otro incluso más importante, el de los valores humanos.

Gracias por estar ahí.

miércoles, junio 08, 2005

El Principal Problema.......

Un alto cargo del estado del ministerio de educación salía hoy en televisión realizando las siguientes declaraciones: "El principal problema con el que se encuentran los estudiantes en vistas a la selectividad es el nerviosismo que tienen, esto les impide sacar mejores notas...".
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Piensen en un médico que dijera: "El principal problema de mi paciente es que tiene tal sobrepeso que le dificulta extraordinariamente respirar y se cansa con enorme facilidad....... ¿qué le vamos a hacer?" Todos nos imaginamos al médico poniendo una dieta al paciente, o derivándolo al endocrino, o algún otro especialista, además de hacerle una tabla de ejercicios, etc, etc...
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Sin embargo desde el sistema educativo se dice eso del "nerviosismo, la ansiedad, el estrés..." como algo tan natural y contra lo que nada se puede hacer, que al final tendríamos que añadir la "coletilla" del " ¿qué le vamos a hacer...? ".
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Hago esta reflexión para que quien se dé por aludido, padre, madre, profesores, educadores, etc... den respuesta al ¿qué le vamos a hacer? porque humildemente, les aseguro, que se puede hacer y mucho.

martes, junio 07, 2005

Exámenes Finales y Selectividad

"...se viven días de nervios, estrés, noches sin dormir......miles de alumnos se enfrentan estos días a los exámenes de selectividad...finales...." Así comienzan, o comenzarán muchos de los titulares de los telediarios de los próximos días. No se imaginan la rabia que me da que se venda el "miedo" o el "nerviosismo" como algo connatural a los examenes, algo "normal" que ocurre cuando nos enfrentamos a esas "temibles pruebas".

Me da rabia porque vivimos en esta cultura desde pequeño e incluso autoinducida por la propia escuela. Nos llevamos años estudiando contenidos enormes, realizando exámenes, repasando la lección, y pocas, por no decir ninguna vez, nos han enseñado a afrontar situaciones importantes desde el autocontrol emocional; parece tan "normal" tener miedo o nervios ante un examen importante, que rara vez nos preguntamos si ese comportamiento ha sido aprendido.

Visto así, también nos podían haber enseñado a estar tranquilos, analizar bien las situaciones que nos plantea una prueba, e incluso tomarla como una oportunidad para mostrar lo que uno sabe dando ese toque personal que a veces deja más impronta que una montaña de folios en la que se repite una y otra vez la misma pregunta con la misma respuesta copiada mecánicamente de la mente de un alumno "aplicado".

Por eso digo, que me da coraje que la propia sociedad te enseñe que es normal estar nervioso ante este tipo de situaciones. Una vez más creo que habría que pensar mucho y bien, el por qué reaccionamos como reaccionamos. Hay tantas falacias cubiertas de "normalidad" que a veces me asombro a mí mismo.

Volveré a tocar este tema porque me interesa mucho y creo que habría que dedicarle un buen número de artículos.

Gracias por estar ahí.

lunes, junio 06, 2005

¿Por qué llamarlo Bullying cuando se quiere decir Acoso Escolar?

No crean que me lo tomo a la ligera por lo del título, el tema es lo bastante serio como para pensar qué está pasando en el entorno escolar, o más bien, qué pasa desde hace años en la convivencia entre compañeros en los centros educativos. Obviamente el tema no es nuevo, recuerdo que también en mi época de estudiante estaban los "lideres negativos", conocidos popularmente como matones.

Hoy día toma relevancia este debate cuando ya se han producido algunas muertes que apuntan en este sentido y se acumulan las denuncias y estudios de casos por cientos.

Como casi siempre la respuesta a lo que ocurre en la escuela hay que buscarla justamente fuera de ella. No se trata de no exigir responsabilidades o que el profesor "esconda la cabeza", sino más bien de que todos vayamos en un mismo y razonable sentido. Tampoco creo que se trate de vivir en una burbuja, dejar de ver películas violentas en la televisión o no ir al fútbol para no escuchar "tacos", no vamos a "hacer" niños asépticos alimentados de un mundo tan imaginario como irreal. Habrá que ver películas, iremos al fútbol, y participaremos de infinidad de entornos en los que la agresividad, la hostilidad y la competitividad por encima de cualquier valor saludable, estén al orden del día.

Lo que sí creo es que ante esto que, nos guste o nos disguste, es lo que nos ha tocado vivir, está esa capacidad tantas veces olvidadas de pensar, de ser críticos, incluso aquella otra tan difíil de ser asertivos, decir sí cuando queramos, y decir no cuando no queramos. A poco que practicaramos esto con nuestros hijos, probablemente hoy se hablaría menos del "Bullying".

No quiero parecer pesimista, entre otras cosas porque no me considero tal, por eso quiero con este breve artículo poner un punto de reflexión en ese "por qué ocurre lo que ocurre".

Recomiendo un enlace interesante en: Sosbullying ANPE

Una vez más, gracias por estar ahí.

viernes, junio 03, 2005

Violencia doméstica infantil y adolescente (Segunda Parte)

Como respuesta al anterior blog, me gustaría hacer una primera reflexión. Hemos pasado de una época en la que los hijos temían a los padres a otra en la que los padres temen a los hijos. Obviamente, esto es un reduccionisno demasiado simple, pero sí deja ver cierto trasfondo de estilos educativos muy diferenciados. Además en corto plazo de tiempo, podría decir sin temor a equivocarme en exceso, que en el margen de dos décadas se ha pasado de un estilo educativo muy restrictivo y poco libre a otro caracterizado por una gran permisividad. Esto "trae de cabeza" a padres, profesores, educadores y a buena parte de la sociedad, y entiendo que debería servir como punto de reflexión que nos ayude a encontrar ese "norte" que con frecuencia perdemos.

Tampoco quisiera perderme ahora en estas reflexiones, ya que en contestación al lector que exponía el caso de violencia doméstica, se me ocurren algunas ideas que creo pueden ser del interés de los lectores de este blog; esto lo digo desde mi más sincera humildad y siempre con carácter orientativo, ya que soy de la opinión de que los casos para tratarlos bien hay que conocerlos bien.

Desde mi punto de vista hago los siguientes apuntes.

  • En primer lugar, creo que las situaciones de violencia se muestran más cuando carecemos de otros mecanismos de expresión de la frustración. Por ejemplo, es más fácil no caer en una situación de violencia física o verbal, si tengo desarrollada suficientemente la habilidad de comunicación de la conversación, si soy capaz de "echar fuera" hablando eso que por dentro me "quema"; seguramente reducimos nuestro nivel de frustración de manera notable, sobre todo ese primer "pronto" más difícil de controlar. Tal vez la pregunta que habría que formularse es, en la actualidad tendemos a educar en las "habilidades de comuncicación" y en las "habilidades sociales"?

  • Por otro lado, según el caso que el lector comentaba, habría que preguntarse si existen problemas de carácter afectivo no resueltos, es decir separación de los cónyuges, celos fuertes, situaciones difíciles no superadas, etc... Le sorprendería saber la cantidad de problemas que a veces no se "ven" en el día a día, sobre todo de carácter afectivo, y que sin embargo están detrás de muchos casos de violencia (cuando me refiero a esos "problemas no resueltos" no pretendo hacer alusión a teorías psicoanalíticas, sino a hechos plena y objetivamente contrastados). En el caso planteado, creo que en la familia se había producido una separación de los cónyuges y el hijo vivía con su madre a la que agredía con frecuencia por casi cualqier motivo. Esto es lo que se conoce como baja resistencia a la frustración, cualquier situación contraria a mis intereses por "irrelevante que sea" se convierte en detonante de violencia verbal o física.

  • Otra aportación que me gustaría hacer al caso es que la madre pedía ayuda psicológica para su hijo. En este sentido opino que es plenamente acertada esta petición, aunque creo firmemente que la ayuda ha de ser para ambos y que la madre es plenamente protagonista de su trabajo "psicológico" hacia su hijo, orientada por el correspondiente profesional. Deberíamos olvidar la "varita mágica" que tantas veces buscamos en el gabinete de un psicólogo, ésa que con sólo "frotarla" nos va a "curar". El psicólogo nos ayuda a trabajar muestra situación, pero no hace milagros.

  • Otro aspecto importante es observar cómo el hijo siempre culpaba a la madre o a otras personas de sus males y comportamientos. Es decir, no se relacionaban bien los hechos con sus causas. El hijo era responsable de estas agresiones pero se escudaba en un esquema muy habitual de "la culpa es de .....", en vez de admitir la responsabilidad de actos de los que sí somos plenamente responsables. Se trata del famoso "he aprobado el examen", "me han suspendido el examen", es decir, nos atribuimos lo que nos gusta o nos viene bien, y atribuímos a otros circunstancias de las que sí somos responsables, de las que sí tendríamos algo que decir, pero que nos resultan desagradables. En este sentido, un buen apoyo psicológico tanto para el hijo como para la madre es muy importante, porque podemos aprender a educarnos en aquello de lo que somos y no somos responsables, con todo lo que ello conlleva (sentidos de culpabilidad, responsabilidad - irresponsabilidad, coherencia, etc...)

  • Por último, puesto que no quiero explayarme en exceso, haría referencia a un estilo educativo coherente. Es decir, no me sirve de nada poner unas reglas o normas educativas en casa que unas veces como padre o madre voy a hacer que se cumplan y otras las voy a ignorar. Eso generalmente lleva a confusión a nuestros hijos, a la falta de un estilo y criterios educativos coherentes y consecuentes, y favorecemos que nuestros hijos nos desobedezcan con facilidad. Es muy posible que en el caso planteado, también en este sentido se produzcan muchas incongruencias, aunque claro está, se trata de una caso mucho más excepcional que el resto de situaciones cotidianas en el hogar.

Podría escribir mucho más, pero prefiero intentar responder con cuatro o cinco conceptos clave, a la pregunta del lector. No obstante en próximas entradas, iremos comentando cada uno de estos puntos en mayor profundidad. Una vez más te agradezco que hayas estado ahí.

jueves, junio 02, 2005

Violencia doméstica infantil y adolescente (Primera Parte)

En contestación a la pregunta de un lector, expongo el caso que se plantea. Hace pocas fechas en programa televisivo nacional (creo que en Telecinco), salía el testimonio de una madre aterrorizada con el nivel de agresividad que su hijo tenía hacia ella. Al poco que se le contrariaba o se producía una situación que le causaba frustracíón (situaciones cotidianas como levantarse temprano para ir al colegio, cumplir con ciertos horarios o actividades, o simplemente obedecer órdenes muy simples), el niño de unos nueve o diez años, más o menos, agredía en numerosas ocasiones a la madre tanto verbal como físicamente. Vivía sólo con ella, y la madre estaba dedesperada no sólo por esta situación, sino porque pensaba que su hijo en pocos años tendría muchísimos y muy graves problemas que podrían acabar en actos considerados delictivos.

No se trata de un caso aislado, y sin ánimo de crear ninguna alarma social, es cierto que estas situaciones se producen con alguna frecuencia. Una vez planteado este caso, que puede servir como punto de partida. Te invito a que opines sobre el mismo en el sentido que lo desees.

En los próximos artículos, vamos a entrar en ver las claves que están en la base de estas situaciones y cómo se puede hacer un afrontamiento educativo de las mismas. No olvidemos tampoco que estas conductas también se producen en el ámbito escolar y social, y por tanto son muchas las personas que nos pueden ayudar a salir del problema.

Hablaremos de:
  • Autoridad y Normas
  • Niveles de Frustración
  • Atribuciones (lo que ocurre porque yo tengo algo que ver o no)
  • Responsabilidad y Coherencia Educativa
  • Refuerzos Positivos
  • Etc...

Espero sus comentarios.

Carlos Aguaseca.

miércoles, junio 01, 2005

Bienvenida y Presentación del Blog de Carlos Aguaseca

En primer lugar deseo agradecerte que hayas dedicado unos segundos de tu tiempo a entrar en este espacio educativo. Como pedagogo, llevo varios años trabajando tanto con niños como con adultos y he de decirte que esta actividad supone una de las experiencias más enriquecedoras que he podido encontrar. Claro que tú como padre o madre, docente, o también tú como hijo o hija, posees unos enormes conocimientos sobre cómo plantearte el mundo, cómo entender a los demás y cuál debería ser un buen modelo educativo.

Este blog es un espacio de encuentro en el que vamos a tratar situaciones cotidianas, nada de "grandes reflexiones filosóficas" o "magníficas teorías", sino el día a día de los problemas habituales que tanto en la familia, en la escuela y en la sociedad se plantean y que más de una vez nos suponen un "quebradero de cabeza". Por ese motivo te invito a participar en los comentarios que puedes hacer de los artículos.

El Blog Educativo de Carlos Aguaseca no es un "consultorio", es decir, no se trata de una consulta pedagógica sobre cada caso concreto, pero sí sobre el tema de fondo que se trate; te pondré un ejemplo. Puede que tengas un hijo con problemas de conducta y derive dicha conducta hacia un comportamiento agresivo en casa, pero no en colegio o a la inversa. No vamos a comentar el caso específico de tu hijo, sino que daremos las claves sobre el porqué se producen problemas de agresividad en el hogar. El motivo de no tratar casos específicos es sencillo, el formato de un blog no es el espacio adecuado para tratar un tema concreto donde el factor humano ocupa un plano relevante y el derecho a la intimidad de las personas podría quedar descubierto. Pero como te digo, sí vamos a tratar el tema de fondo de manera que te acerquemos posibles soluciones.

Sólo me queda volver a agradecerte tu tiempo y colaboración, y esperar que este espacio sea de tu interés.

Muchas Gracias.

Carlos Aguaseca.

cursos recursos humanos.it